
Luego de meses de arduas negociaciones, Carrefour Argentina decidió poner paños fríos a la salida de la cadena del país. La razón radica en la inconsistencia de las propuestas presentadas por parte de los potenciales compradores. A su vez, la compañía retomará su proceso de inversión y expansión en Argentina.
La operación de Carrefour Argentina comprende más de 700 sucursales en distintos formatos (Maxi, Express, Market, Hiper), una banca propia y una plantilla que supera los 17.000 empleados.
Durante el segundo semestre de 2025 Carrefour analizó diferentes ofertas de compra con la coordinación del Deutsche Bank. La que estuvo más cerca de concretarse fue la de GDN Group de Francisco de Narváez por USD 1.000 millones. El empresario propuso la absorción de los más de 17.000 empleados y la continuidad de la marca en el país. Otras compañías que estuvieron interesadas y negociaron fueron las cadenas Coto, y Cencosud y los fondos Inverlat, y Klaff Realty.

Sin embargo, el directorio global optó por no avanzar en la negociación. De esta forma, la filial argentina continuará bajo la estructura actual, mientras la casa matriz monitorea el desempeño y mantiene abiertas opciones para el futuro.
Por lo tanto, Carrefour desestimó todas las propuestas recibidas, al entender que no reflejaban el valor potencial de la operación local ni garantizaban las condiciones laborales de la plantilla de empleados.
Con esta decisión tomada, la cadena comunicó su plan de crecimiento local apostando por la expansión, nuevas aperturas, generación de empleo y desarrollo de servicios digitales.
Dentro de las medidas previstas para 2026, se confirmó la apertura de dos nuevos Maxi y 40 tiendas Express, lo que generará más de 400 nuevos puestos de trabajo. Además, la compañía buscará impulsar el crecimiento de 6 puntos en volumen, desarrollar la Cuenta Digital y fortalecer el posicionamiento del Banco de Carrefour, junto relanzamiento de la aplicación móvil.







